Lunes 11 de agosto de 2025
Toyota y Nissan las más afectadas
Dr. Armando Rojano Uscanga
A los estadounidenses les gustan los coches japoneses por su fiabilidad, y los consideran mejores en casi todos los aspectos, confiabilidad, durabilidad, eficiencia, seguridad, costo, manejo y consumo de combustible, por eso el Toyota Corolla es el coche más popular del mundo, porque dura mucho tiempo. De hecho, los autos japoneses tienen su mejor mercado en Estados Unidos, pero con los aranceles, todo se arruinó, como lo demuestran los resultados trimestrales.
Estados Unidos impuso un arancel adicional del 25%, que se sumó al 2,5% existente, sobre las importaciones de automóviles, que afectó a sus ventas y utilidades. El impacto se reflejó en el primer trimestre del ejercicio fiscal presente (que comienza en abril en Japón). La más afectada fue Nissan, que tiene un acuerdo con Mitsubishi y Renault, cerrando con pérdidas por 115.758 millones de yenes (674 millones de euros), por lo que cerrará de siete fábricas a nivel mundial, con una reducción de 20.000 puestos de trabajo. Entre las plantas que cerrarán está la histórica planta de México. La caída de Nissan afectó a su socio de tres décadas, Renault Group, que reportó pérdidas por su participación del 35,7%, valorado en 11.600 millones de euros y a
Mitsubishi Motors.
La más impactada fue Toyota, que tiene en Norteamérica su segundo mercado, pues sus ganancias cayeron hasta un 97% anual. Toyota perdió por los aranceles 8.150 millones de euros y Honda 2.617 millones. Ambas marcas tienen en Estados Unidos uno de sus mercados más importantes, con cuatro modelos entre los turismos más vendidos de 2024 en los concesionarios estadounidense. Toyota América del Norte es la segunda región más grande por volumen de ventas después de Japón, comercializando un 794.000 de las 2,41 millones unidades que vendió en todo el mundo entre abril y junio. Honda vendió más de la mitad del total de sus automóviles en Norteamérica (457.00 unidades), y aunque incrementó su volumen de ventas un 12,6%, los aranceles y una caída de ventas en China tuvo un resultado negativo de 29.600 millones de yenes (172,18 millones de euros).
