Lunes 17 de abril de 2023
Orgánico, biodegradable, comestible, líquido y sostenible
Dr. Armando Rojano Uscanga
Pronto, las imágenes de bosques y casas, arrasados por Incendios generados por negligencia, accidentes o provocados que tardará años en recuperarse, serán cosa del pasado gracias Ecofire, el invento del español César Sallén, en que invirtió quince años de ‘trabajo 24-7, fracasando y volviendo a empezar y sin ningún tipo de subvención oficial. Trabajando con los bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, entendió sus necesidades para crear un producto 100% orgánico, biodegradable, comestible, completamente líquido y que no genera residuos. Un producto totalmente inocuo.
Además, es producto perdurable, pues los bomberos saben que cambia el viento y vuelve el fuego donde se creía extinguido. Con Ecofire basta con mojar un árbol o cualquier tipo de maleza para que no se pueda quemar, pues se queda adherido, creando una capa carboxílica que anula la conductividad térmica, rompe la reacción en cadena de la temperatura de la llama en los combustibles forestales y evita el contacto con el oxígeno.
Ecofire separa dos partes del triángulo del fuego, el combustible (los árboles) y el oxígeno, que si hubiera, no puede arder. Y baja la temperatura porque el fuego ya no encuentra qué quemar. Ni echándole gasolina se puede quemar un pino rociado con Ecofire. Y cuando llueve más de 10 o 15 litros por metro cuadrado, el producto se disuelve y se integra en el suelo sin generar restos. Apaga también las baterías eléctricas de los coches.
Ecofire es cincuenta veces más efectivo que el agua, porque para hacer una línea cortafuegos con este producto, solo se necesita fumigar la vegetación. Con 500 litros de agua, a los diez minutos se evapora, porque el incendio alcanza 700 grados. Ecofire se mantiene latente sobre los árboles, y si en seis meses no ha llovido no las podemos quemar. El producto se comercializa como Simonrack.
