Martes 18 de abril de 2023
Mientras otros países europeos
Dr. Armando Rojano Uscanga
En el sur de Finlandia, el domingo pasado, fue puesto en marcha el reactor nuclear Olkiluoto 3 (OL3), en la central del mismo nombre, después de 13 años de retrasos sobre el calendario inicial, con el que se espera conjuntar esfuerzos para producir el 30% de la electricidad que se consume en el país.
Se trata del mayor reactor nuclear de Europa, que inicia operaciones pocas horas después de que Alemania, la mayor potencia europea, cerrara sus últimas plantas nucleares, lo que demuestra las divergencias en materia energética dentro en la Unión Europa, pues mientras Finlandia, Polonia o Francia apuestan por las nucleares; Alemania o España están cerrando estas fuentes de producción de electricidad, en tanto que Suecia, Francia, Gran Bretaña y otros planean la construcción de nuevas plantas. La energía nuclear preocupa en Europa, por razones de seguridad, pero país nórdico tiene previsto terminar en dos años la construcción de Onkalo, el primer almacén geológico profundo a nivel mundial para depositar sus residuos radioactivos.
El operador de OL3 será Teollisuuden Voima (TVO), propiedad de la empresa de servicios públicos finlandesa Fortum, espera que la unidad provea el 14% de la demanda de electricidad de Finlandia, reduciendo las importaciones de electricidad de Suecia y Noruega. Operaría durante los próximos 60 años, estabilizando el precio de la electricidad y apoyando la transición verde de Finlandia. Su potencia es de 1.600 megavatios, emplea tecnología de agua presurizada EPR de última generación. Comenzó a construirse en 2005, por el consorcio contratista, Areva-Siemens, que terminó las obras con trece años de retraso y un coste de 11.000 millones de euros, cuatro veces lo presupuestado.
