AVANZA EL EURO DIGITAL 

Miércoles 22 de diciembre de 2021

                              Sería el pionero de las monedas en convertirse

Dr. Armando Rojano Uscanga

Ante la enorme especulación de las criptomonedas, el Banco Central Europeo (BCE) decidió, el pasado mes de julio, aprobar de forma definitiva el lanzamiento de una investigación formal sobre el euro en forma de divisa digital, después de nueve meses de considerar las necesidades de los ciudadanos y la idoneidad de este tipo de dinero. En esa ocasión, el BCE explicó que la fase de investigación duraría 24 meses. Finalizado el proceso, decidirá si se implementa o no.

Durante la investigación el BCE ha venido resolviendo algunas cuestiones «clave» para el diseño y la distribución de esta divisa digital. La autoridad monetaria debe cumplir con las necesidades de los europeos, prevenir actividades ilícitas y evitar un impacto indeseable en la estabilidad financiera y la política monetaria.

Se han llevado a cabo experimentos en cuatro áreas: el libro de registro digital en euros; privacidad y lucha contra el blanqueo de capitales; límites al euro digital en circulación; el acceso del usuario final mientras no está conectado a Internet y facilita la inclusión con los dispositivos adecuados. Se ha demostrado que tanto la Liquidación de Pago Instantáneo (TIPS) TARGET del Eurosistema como alternativas como blockchain son capaces de procesar más de 40.000 transacciones por segundo.

Hasta ahora se ha determinado que el euro digital es una forma de dinero con mucho potencial.

Respecto a los bancos, se han abordado opciones de diseño que eviten riesgos para los intermediarios financieros. En concreto, se está definiendo un modelo de negocio para esos actores en el ecosistema del euro digital. El BCE ha destacado que la arquitectura que emplee en la infraestructura de euro digital será “amistosa» con el medio ambiente. De las arquitecturas que se han probado de forma experimental, el coste energético empleado para realizar decenas de miles de transacciones por segundo ha sido «insignificante» en comparación con el consumo de energía «de criptoactivos como el bitcoin».