Miércoles 2 de marzo de 2022
Crucial su próxima reunión
Dr. Armando Rojano Uscanga
La Organización de los países exportadores de petróleo (OPEP) y otros productores mantienen la estrategia que mantiene al mercado en equilibrio. Los dos pesos miembros de esa alianza, conocida como OPEP+, son Rusia y Arabia Saudí, pero sus intereses políticos difieren, pues Arabia Saudí es una gran aliada de EEUU, por lo que no se descarta una separación.
Ya han tenido otros desencuentros. En 2020, se dio la última guerra de precios entre ellos, y Rusia fue forzada a volver a la mesa de negociación. El precio del crudo se hundió, y con él, el rublo ruso sufrió fuertes caídas. Arabia Saudí podría repetir la estrategia. La Agencia Internacional de la Energía (IEA) publicó, horas antes de la invasión, un comunicado destacando su preocupación por las acciones de Rusia, que podrían paralizar las exportaciones de Rusia, que pasan por Ucrania hacia Hungría, Eslovaquia y República Checa. Son 250.000 barriles diarios de petróleo.
La situación de la UE es crítica, pues cerca del 50% del gas que importa es ruso, así como el 30% del petróleo y la guerra irrumpe las principales rutas de ambos recursos. Para contrarrestar este impacto, o Arabia Saudí y sus aliados aumentan la producción de petróleo arriesgando la OPEP+ o las potencias europeas podrían recurren a la exclusión de Rusia del sistema bancario Swift.
En el caso de Irán, tras la desconexión de los bancos iraníes de Swift, el país perdió casi la mitad de sus ingresos por exportación de petróleo y el 30% de su comercio exterior, el impacto en la economía rusa sería devastador a corto plazo. Rusia depende de Swift por sus exportaciones de hidrocarburos y si el corte detiene las transacciones internacionales, desencadenaría la volatilidad de la moneda y provocaría salidas masivas de capital.
