Jueves 3 de marzo de 2022
El 1% aceptan pasajeros y deben trabajar
Dr. Armando Rojano Uscanga
Quiénes gustan del turismo de aventura y quieren sentirse Ismael, el de Moby Dick, pueden encontrar una oportunidad de viajar de forma poco conocida y exclusiva, en un enorme buque que portacontenedores a través de un océano, pagando solo entre 90 y 135 euros al día. Los viajes transoceánicos a bordo de un carguero pueden acomodar a 12 personas, durante semanas, o incluso meses, dependiendo de lo que dure el trayecto, alojados en camarotes de oficial, sin las comodidades propias de un crucero de lujo, pero con lo necesario para la travesía. Tienen acceso a una sala de entretenimiento, con libros, reproductor de CD y mesas de ping pong, pero se les exige que participen en las labores cotidianas.
Esta modalidad de viaje es impulsada por un pequeño grupo de agentes especializados en viajes en buques de transporte de mercancías como Freighter Travel, con unos ingresos anuales inferiores a los 5 millones de euros, mucho menos de los 30 millones de euros al día que ganan la mayoría de las compañías navieras. En 2019, quiénes contrataron un viaje no llegaron a las 4.000 personas.
La pandemia impactó al negocio. En marzo de 2020, los operadores de buques de carga prohibieron la entrada de pasajeros, para proteger a sus tripulaciones de la Covid-19, y dos años después no han relajado las restricciones. Las agencias de viajes en cargueros reembolsaron los pasajes o mantuvieron los depósitos de los pasajeros para más adelante. Las compañías navieras como Langsamreisen y Hamburg-Frachtschiffreisen, con la agencia de viajes ATPI Hamburg, tienen previsto retomar la actividad en primavera o a principios de verano, pues cuenta con plazas reservadas en buques de carga que viajarán de Alemania a Islandia y de Estados Unidos a Sudamérica en marzo.
