Sábado 27 de noviembre de 2021
Dólar a 22.46 pesos y BMV cae más de 2 puntos
Dr. Armando Rojano Uscanga
Omicron, como llamó la Organización Mundial de la Salud a la nueva variante de coronavirus de Sudáfrica ha provocado tal ansiedad en los mercados financieros, que convirtió al Black Friday en un verdadero “Viernes negro”, con las declaraciones de que conlleva un mayor riesgo de reinfección que otras variantes preocupantes. Peor todavía, pues a lo anterior hay que sumar la caída del precio del petróleo.
La reacción corresponde a la llegada de la temida cuarta ola de la pandemia, con una nueva cepa más agresiva que frenaría la recuperación económica global que llevaría a implementar severas medidas de confinamiento, pues la nueva variante ya ha sido detectada en varios lugares como Hong Kong e Israel, y ya se ha extendido a otras regiones del mundo. La nueva cepa provocaría un giro de 180 grados para bancos centrales, cuando la inflación está en altos niveles y el petróleo sufre un ajuste de precios, lo que llevaría a una subida de tipos de interés en 2022, el año que parecía promisorio.
La incertidumbre duraría semanas, hasta que se conozca el alcance y la agresividad de la última variante sudafricana y se conozca su resistencia a las actuales vacunas, lo que supondría un nuevo escenario para los mercados y la economía, que ya estaban en plena recuperación. La inflación era la principal amenaza, con unos precios del petróleo imparables, que han obligado a EEUU a anunciar la mayor liberación de reservas de su historia y las primeras subidas de tipos.
Por lo pronto, Omicron, tiene el potencial de limitar los flujos internacionales de personas. Quizá esta vez los gobiernos están anticipándose a la situación y se impide que la nueva cepa sudafricana se propague como ha ocurrido con cepas anteriores, pero los cortafuegos implementados para evitar su propagación tendrán un impacto en el sector del transporte y el turismo.
