INSOSTENIBLE EL MODELO LINEAL DE PRODUCCIÓN Y CONSUMO 

Sábado 28 de agosto de 2021

 

 

UE y China avanzan hacia la economía circular

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

El modelo lineal de producción y consumo origina 400 millones de toneladas de metales pesados, lodos tóxicos y residuos industriales que se vierten en las vías fluviales, ocho millones de toneladas de plástico acaban en los océanos, 1.300 millones de toneladas de alimentos (un tercio de lo producido) se desperdician; mientras cientos de millones de personas pasan hambre. Los océanos se sobreexplotan, Las tierras se degradan y la biodiversidad se erosiona rápidamente, y los desastres naturales (inundaciones en Europa y China, incendios forestales en Estados Unidos y plagas de langostas en África y Oriente Medio) son más frecuentes.

 

Para evitar lo anterior se debe pasar a la economía circular, evitando el insostenible modelo lineal de producción y consumo mundial de «tomar-fabricar-desperdiciar», pues si no lo abandonamos de aquí a 2050, necesitaremos el equivalente a tres globos terráqueos, para disponer de recursos naturales suficientes para mantener el estilo de vida actual, y la generación anual de residuos aumentará un 70%.

 

La economía circular desvincularía el crecimiento del consumo de recursos finitos, mantendría los productos y materiales en uso y regeneraría los sistemas naturales. La Unión Europea ya está adoptando este enfoque en su Plan de Acción para la Economía Circular, parte del Pacto Verde Europeo, que introduce medidas legislativas y no legislativas que afectarían el ciclo de vida de los productos, para ahorrar en materiales, crear empleos, mejorar el bienestar humano y proteger la naturaleza. Funciona así: En el sector manufacturero, hasta el 80% del impacto ambiental de un producto se determina en la fase de diseño, pero los fabricantes no tienen suficientes incentivos para diseñar productos sostenibles (o circulares, por lo que la UE reforzará estos incentivos con la legislación.

 

China también avanza hacia la economía circular y en agosto de 2008, aprobó una ley para promoverla, consagrando el concepto de «civilización ecológica» en su constitución en 2018. Y la estrategia de doble circulación de China -una característica de su 14º Plan Quinquenal (que abarca el periodo 2021-25) destinada a amortiguar el golpe de la desvinculación económica- evolucionó a partir del modelo de economía circular.