Martes de noviembre de 2025
El nuevo mapa geopolítico para India, EEUU y Rusia
Dr. Armando Rojano Uscanga
Los grandes buques petroleros y metaneros avanzan, retroceden o se quedan a la deriva según las estrategias de las potencias como lo evidencia la interrupción del comercio de petróleo entre Rusia y la India después de que EEUU ha endurecido las sanciones. El Furia, es un buen ejemplo, un petrolero cargado con crudo ruso y con destino a la India, que se encuentra flotando sin rumbo en el mar Báltico, desplazándose por un estrecho entre Dinamarca y Alemania. Con bandera de Sierra Leona y categoría Aframax (buque cisterna de tamaño mediano, peso muerto de entre 80.000 y 120.000 toneladas y capacidad de hasta 800.000 barriles) transporta una carga vendida por la petrolera estatal rusa Rosneft.
Esto ocurre una semana después de que EEUU ha impuesto sanciones a Rosneft y al gigante del petróleo ruso Lukoil, y las transacciones en que participen las dos empresas deberán concluirse antes del 21 de noviembre. El petrolero ya había sido sancionado por la Unión Europea y el Reino Unido. Su responsable es Harbor Harmony Shipmanagement, con sede en Azerbaiyán, y su propietario Whispering Willow, con sede en Seychelles.
El Furia cumplirá 23 años este año, más del límite normal de 18 años para los petroleros, la tipología propia de la flota fantasma o en la sombra de Moscú: buques petroleros o metaneros de avanzada edad y cuestionable estado de conservación, adquiridos de forma clandestina e incluso readaptados. Algunos países europeos, entre ellos Dinamarca, han intensificado los controles de los petroleros para impedir que los buques que transportan crudo ruso atraviesen sus aguas, pues más allá de las sanciones existe un gran riesgo de contaminación por vertido de uno de estos viejos barcos que adolecen de seguro.
