Sábado 15 de abril de 2023
Impulsados por la UE y EEUU
Dr. Armando Rojano Uscanga
En la transición energética, Estados Unidos, China y la Unión Europea están en la vanguardia, impulsando tecnologías limpias a través de subvenciones que hacen resurgir a la energía nuclear como una opción para afrontar los problemas de suministro que están provocando la guerra de Ucrania y los compromisos del Acuerdo de París. Nuclear Energy Agency sostiene que la energía nuclear debe pasar de los 394 GW de potencia instalada actualmente a los 1.160 GW en 2050 para cumplir los objetivos de reducción de emisiones y la compensación del previsible cierre de cerca de 3.000 plantas de carbón. Para lograrlo se plantea la extensión de vida de los actuales reactores, nuevas plantas de tercera generación y el desarrollo de los llamado SMR (Small Modular Reactors) o minireactores nucleares.
Los minireactores son una buena opción, como la central eléctrica flotante Akademik Lomonosov que empezó a funcionar comercialmente en mayo de 2020. Para finales de año, la UE y EEUU estudiarán los avances de esta prometedora tecnología, al tiempo que países como Alemania y España siguen adelante con sus procesos para abandonar la energía nuclear tradicional, mientras Francia y Polonia han anunciado que piensan construir nuevos reactores.
Los minireactores pueden cambiar las reglas del juego energético y ayudar a alcanzar el objetivo de energía neta cero en 2050. Son miniplantas, con potencia máxima de 300 MW, que pueden sustituir a los combustibles fósiles para la generación de electricidad, a los generadores diésel para las operaciones mineras e industriales fuera de la red, a los combustibles fósiles para la cogeneración de calor y electricidad para las industrias pesadas y la calefacción urbana, y permitir el tratamiento y la desalinización de agua a gran escala para producir agua potable limpia.
