Jueves 6 de marzo de 2023
Compite con EAU, miembro de la OPEP
Dr. Armando Rojano Uscanga
En 1998, la producción de petróleo de Brasil no llegaba al millón de barriles diarios (mbd), pero ahora, gracias a sus plataformas petroleras marítimas Brasil, según la Agencia Internacional de la Energía, el país sudamericano bombeó 3,2 mbd y espera que siga aumentando hasta situarse a finales de 2023 en más de 3,6 mbd, con lo que superaría a Emiratos Árabes Unidos (EAU), uno de los miembros más antiguos de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) y el séptimo mayor productor del mundo de crudo, que en enero produjo 3.2 mbd, y que tendrá que recortar su producción por disposición de cártel para que los precios se mantengan altos.
La situación es histórica, pues un país que ha tenido que buscar petróleo mar adentro supera a otro que puede extraerlo casi de la superficie y con unos de los “breakeven” más bajos del mercado, pues con el barril a 20 dólares, Emiratos Árabes ya logra beneficios. Las actividades de Petrobras, la empresa estatal, se centran en los yacimientos de petróleo de aguas profundas y ultraprofundas de Brasil, que representaron el 95% de nuestra producción total. Como la mayoría de las principales empresas de petróleo y gas, operan en sociedades utilizando consorcios de exploración y producción en la exploración de bloques y la producción de campos petroleros en Brasil. Petrobras colabora con grandes empresas para nutrirse de tecnología y lograr extraer esas reservas de crudo a grandes profundidades en el mar con la mayor seguridad.
En su último plan de negocios, Petrobras anunció una fuerte inversión durante los próximos cinco años para poner en línea esos 18 FPSO (Floating Production, Storage and Offloading ), y se esperan otros 13.000 millones en 2023 para poner en marcha cinco FPSO adicionales. Se prevé que estos proyectos, además del inicio de Mero 1 el año pasado y el reinicio de Peregrino de Equinor (después de 26 meses de inactividad), aumenten la producción en 420.000 barriles por día de media este año, llevando la producción de Brasil a un nuevo récord histórico por segundo año consecutivo.
