Martes 14 de marzo de 2023
La suspensión de pagos de SVB era previsible
Dr. Armando Rojano Uscanga
El Banco de la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se basarán en la ley Dodd-Frank aprobada después de la crisis financiera de 2008 para evitar evitar una cadena de quiebras bancarias que comprometa a los mercados y empuje al país a una recesión. La caída de acciones de los bancos conmovió a los mercados, la mayoría de las bolsas anotaban pérdidas el lunes, en medio de una mayor aversión a los activos de riesgo, ante las repercusiones en el sistema financiero por la quiebra del Silicon Valley Bank (SVB).
Los indicadores de tensión de los mercados financieros escalaron tanto que obligaron al presidente estadounidense, Joe Biden, a comprometerse frente a la crisis bancaria que provocaron las quiebras de SVB y Signature Bank, que obligaron a los reguladores a intervenir con medidas de emergencia, para evitar el riesgo sistémico que, en el caso de los bancos es que instituciones financieras que fracasaron y se volvieron insolventes generen un evento de pánico financiero que afecte a otros bancos que en principio son sólidos.
Y es que por sólidos que sean, ningún banco puede sobrevivir a una corrida que involucre a la totalidad de sus depósitos, pues los bancos comerciales no guardan la totalidad de los depósitos que reciben, sino que los invierten o prestan a terceros, y si esos terceros no les devuelven el dinero, caen en la insolvencia. Así de simple.
la Ley Dodd-Frank (Ley de Reforma y Protección al Consumidor) se aprobó en 2010, durante la administración de Barack Obama, y establece una serie de nuevas agencias gubernamentales encargadas de supervisar los diversos componentes de la ley y, por extensión, varios aspectos del sistema financiero norteamericano. Con ella, lograron salir de la crisis financiera de 2007-2008, la peor catástrofe económica que le ha ocurrido a los EEUU desde la caída de Wall Street en 1929.
