BRASIL Y ARGENTINA VAN POR EL EURO LATINOAMERICANO 

Martes 24 de enero de 2023

                            El europeo, más pertinente, demoró medio siglo para concretarse

Dr. Armando Rojano Uscanga

Es alentador que Brasil y Argentina pretendan tener una moneda común, como el euro de la Unión Europea, que ellos llamarían “Sur”, por lo cual pronto anunciarán sus trabajos preparatorios para la moneda que “aunaría a todos los países de la región bajo una sola divisa”, tal y como hizo la Unión Europea a partir de 2002 con el euro (y años antes con su predecesor, el ECU).

Buenos Aires acogerá la reunión de los representantes brasileños y argentinos para iniciar el proyecto, al que invitarán al resto de las naciones latinoamericanas, principalmente a las que sus cámaras legislativas firmaron el año pasado la Declaración de Bogotá, que llama a la integración real de las economías de la zona (Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Argentina y Perú).

El ministro de economía argentino, Sergio Massa, declaró que esta semana comenzarán a estudiar todo lo que implica una moneda común, como el papel de los bancos centrales o las cuestiones fiscales, así como mecanismos de integración comercial, de lo cual ya han avanzado bastante con el Mercosur. Pero atinadamente reconoció que no será fácil y recordó que la moneda única europea tardó más de tres décadas en concretarse.

Algunos analistas señalan un punto a favor es la proximidad ideológica de los líderes de la zona, Lula da Silva en Brasil, Alberto Fernández en Argentina, de Gabriel Boric en Chile y de Andrés Manuel López Obrador en México, entre otros liderazgos de izquierdas y que con Brasil sumarían a los ocho países más poblados del continente sudamericano, al que agregarían a México, y que la nueva moneda sería utilizada 433 millones de personas, más que la población de EEUU y cerca de los 447 millones de habitantes. La gran diferencia estaría en el PIB conjunto de 4,55 billones de dólares frente a los 14,5 billones de la UE en 2021. Y otro escollo insalvable es la diferencia económica entre los países latinoamericanos, la mayoría de ellos endeudados en dólares y euros.