Martes 25 de octubre de 2022
Le perjudica su política de Covid Cero
Dr. Armando Rojano Uscanga
China, la llamada: Fábrica del mundo, está en problemas para mantener el título, ya que está perdiendo terreno en la manufactura y las exportaciones, en favor de los países vecinos, entre los que destaca Vietnam, y la pérdida de poder se debe, en gran medida, a su política Covid cero. La producción de artículos de consumo -ropa, calzado, muebles, etc., está pasando a países vecinos, que ofrecen mejores condiciones y estabilidad en el surtido.
Peor todavía, la imposición de extensos confinamientos a ciudades enteras (Shanghái estuvo cerrada durante casi dos meses en primavera), mientras que los 21 millones de habitantes de Chengduse se encuentran actualmente en esa coyuntura, ha provocado una escasez generalizada de alimentos y otros artículos básicos, lo que se tradujo en una contracción de su economía en un 2,6% en el segundo trimestre de 2022 con respecto a los tres primeros meses anteriores. En el año, las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúan su crecimiento en el 3,2%, el menor en más de cuatro décadas (excluyendo el año del covid).
Además, hay otro motivo, la imposición de aranceles comerciales por parte de Estados Unidos a a las exportaciones chinas en 2018 hizo que muchas compañías trasladaran sus fábricas a otras zonas, como Vietnam. Al principio solo era ropa y calzado, pero se ha extendido a materias primas y productos terminados con el paso de los años, a la par del crecimiento del comercio a distancia que ha aumentado casi un 360% desde 2014. Se espera que la tendencia se mantenga e incremente con la construcción, por parte de la empresa de transporte transmodal MSC, asociada con la Corporación Marítima vietnamita, de la mayor terminal de transbordo de contenedores del país, ubicada en la ciudad de Ho Chi Minh. A esto se suma la mano de obra es más barata.
Otros países vecinos que acogen las fábricas de ropa de China son Malasia y Bangladesh. Y Taiwán se ha convertido en el destino de las industrias relacionadas con los metales. Esto ha derivado en una caída del 23,2% en el número de contenedores que salen de los puertos chinos y algunos operadores se han visto obligados a incrementar el número de salidas de barcos con contenedores vacíos y a reducir en cerca de 30.000 la cantidad de containers que van desde los puertos chinos a los de la costa oeste de EEUU cada semana.
