Domingo 28 de agosto de 2022
Indígenas locales rechazan proyectos
Dr. Armando Rojano Uscanga
La segunda y la quinta mayor fortuna del planeta, Jeff Bezos y Bill Gates, tienen un proyecto común con Michael Bloomberg: encontrar minerales y metales críticos en la costa oeste de Groenlandia, aprovechando que el cambio climático está derritiendo su cubierta helada. KoBold Metals, startup con sede en California (Estados Unidos) asociada con Bluejay Mining, que cotiza en Londres, es la empresa común que explora en busca de esos metales tan necesarios para la construcción de vehículos eléctricos y baterías para almacenar energía renovable.
Buscan los depósitos de níquel y cobalto más grandes e importantes del mundo, capaces de impulsar 100 millones de vehículos eléctricos, con un equipo de 30 personas que trabaja en la isla Disko y en la península de Nuussuaq, utilizando IA para localizar áreas de perforación para el próximo verano. Toman muestras de suelo para analizarlas en laboratorios y utilizan drones y helicópteros para explorar las capas bajo de la superficie.
En KoBold invierte también un fondo climático y tecnológico respaldado por Microsoft, Breakthrough Energy Ventures, el fondo de capital de riesgo de Silicon Valley Andreessen Horowitz; la empresa estatal noruega de energía controlada Equinor; y Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, el fondo de cobertura más grande del mundo.
El derretimiento del hielo terrestre está desenterrando zonas en sitios potenciales para la exploración de minerales. Además de níquel y cobalto, Groenlandia sería rica en carbón, oro, zinc y tierras raras, por lo que su gobierno opciones que pudieran ser aprobadas por los 58.000 habitantes, en su mayoría indígenas que se niegan a la explotación de sus recursos por parte de las empresas extranjeras.
