Sábado 27 de septiembre de 2022
Abrogaría la implantada por Pinochet en 1980
Dr. Armando Rojano Uscanga
Chile se ha convertido en un laboratorio social para que América Latina supere al neoliberalismo que por cuatro décadas ha imperado. Todo depende del resultado del plebiscito del próximo 4de septiembre sobre una nueva Constitución que impulsa un profundo cambio político, que proviene de una Convención Constitucional elegida democráticamente
La nueva Constitución permitiría cambios estructurales y marcaría el rumbo político de las próximas décadas, pero la elite económica chilena, enriquecida desde la época de la dictadura con la actual Constitución, defiende sus privilegios con noticias falsas y teorías de conspiración que generan miedo e inseguridad.
Los cambios que impulsaría la nueva Carta Fundamental serían:
1- Plurinacionalidad, que seguirán los principios de unidad e indivisibilidad del Estado de Chile y de las libertades reconocidas y protegidas para todas las personas.
2- Derechos sociales. Chile como Estado social y democrático de derecho, proveería los bienes y servicios para asegurar los derechos de las personas, en educación, salud y pensiones, garantizando la propiedad de las viviendas.
3- Seguridad. Establecería el Estado de Emergencia por grave alteración de la seguridad pública, autorizando que las Fuerzas Armadas puedan colaborar, a requerimiento de la autoridad civil.
4- Sistema Político. Buscaría un mejor equilibrio entre el poder legislativo, el gobierno central y las entidades territoriales y que reelección presidencial no proceda consecutivamente.
5- Poder Judicial. Lo reemplazaría un Consejo de la Justicia independiente, integrado por 17 personas (ocho jueces, dos indígenas y cinco miembros nombrados por el Congreso).
