Sábado 6 de agosto de 2022
Lo demuestra que Pelosi continuó su gira
Dr. Armando Rojano Uscanga
El conflicto entre China y Taiwán, por la visita de la presidente de la Cámara de Representantes estadounidense Nancy Pelosi a la isla, y después a Japón, es un riesgo calculado, que hace que aflore la pugna sobre la «política de una sola China» entre Pekín, Taipéi y Washington. EEUU reconoce a la República Popular China como el único gobierno chino, pero, se reserva el derecho de mantener relaciones informales con el gobierno de la República de China/Taiwán y de apoyar la defensa de la isla.
Las tensiones políticas entre Taiwán y China se remontan a la guerra civil china (1927-1949). En el prolongado conflicto entre el Partido Comunista y el ala derecha del movimiento Kuomintang de Chiang Kai-shek, en que el Partido Comunista salió victorioso y tomó el mando después de 22 años. Al proclamarse la República Popular China en 1949, el Kuomintang se retiró a Taiwán, pero Pekín lo sigue considerando parte de su territorio.
En fuerza militar, China es superior a Taiwán, pero este tiene una mayor reserva militar de tropas terrestres que ha entrenado para el caso de una invasión china a gran escala, pues empezó a considerar un posible ataque desde la década de 1950, desarrollando llamada «estrategia del puercoespín», que incluye el uso de minas marinas, misiles antibuque, antiaéreos y antitanques, así como lanchas rápidas de ataque para evitar una invasión desde el mar. Para el caso de una invasión a su territorio se ha preparado para una guerra de guerrillas en las ciudades y en las regiones rurales montañosas.
Taiwán cuenta con el apoyo de EEUU que, en la región del Pacífico, sigue siendo la potencia militar dominante. Tiene grandes bases aéreas y navales en Japón, Corea del Sur y Singapur, mientras que China solo tiene una base militar en el extranjero en Yibuti, al este del continente africano, aunque ha ampliado su alcance construyendo instalaciones militares en las disputadas islas Spratly. El archipiélago del Mar de China Meridional es reclamado por la República Popular China, Vietnam y Taiwán. Brunéi, Malasia y Filipinas reclaman cada uno una parte. La supremacía marítima de China se limita en gran medida a la llamada «Primera Cadena de Islas», que se extiende desde Japón hasta Malasia, aunque China se ha expandido más allá en los últimos años. Este conflicto serviría para frenar el avance chino.
