Miércoles 27 de julio de 2022
Pide a los países buscar soluciones a la inflación
Dr. Armando Rojano Uscanga
En la última de sus periódicas actualizaciones de las perspectivas mundiales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reporta: incertidumbre global, una guerra que sigue latente y mayor presión de los precios. La tendencia negativa es general entre las economías desarrolladas, principalmente por el tenue arranque del año. De Estados Unidos, el organismo presidido por Kristalina Georgieva destaca un alza menor de lo esperado a causa de la baja del consumo privado por la erosión del ahorro de los hogares.
En la eurozona también el crecimiento está a la baja en dos décimas para este 2022 y un 1,1% en 2023. La mejora de las perspectivas del turismo y la actividad industrial en Italia se ve compensada con creces por la caída de la actividad en Francia, Alemania y España. Así, el crecimiento en el entorno del euro quedaría en el 2,6% y en el 1,2%, respectivamente. Es el refleja los efectos de la guerra en Ucrania, así como la asunción de unas condiciones financieras más estrictas, por el Banco Central Europeo (BCE) que puso fin a las compras netas de activos y subió los tipos en julio 2022 por primera vez desde 2011. El FMI se muestra a favor de una subida que tendrá costes económicos reales, pero que evitaría una situación económica más dura a corto plazo.
A nivel mundial, el crecimiento es del 3,2% en 2022 y se modera al 2,9% en 2023. En este crecimiento no está incluida una posible recesión que significaría la caída del PIB global o la caída del PIB per cápita, porque hay un riesgo significante de que las medidas económicas fallen dada la incertidumbre. En las economías que conforman el G7 el riesgo de recesión se ha cuadruplicado, y está sobre el 15%. En Alemania, se acerca al 25%, por su gran dependencia del gas ruso y en la primera economía global, Estados Unidos, los indicadores sugieren que la recesión técnica (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo) habría comenzado.
