Sábado 9 de octubre de 2021
Ahora pretende compras conjuntas
Dr. Armando Rojano Uscanga
El desabasto de gas licuado en Europa demuestra que la Unión Europea (UE) se ha vuelto un enorme aparato burocrático incapaz de tomar las mejores decisiones y que lo único que comparten son sus errores. Por años habló de la diversificación del suministro de gas, pero hizo poco para promoverla, y ahora requiere que Gazprom, la gasera rusa, aumente el suministro sin que exista una obligación contractual.
Teniendo que importar el 70% del gas que necesita, y con un proyecto verde que no arranca, Europa centró sus esperanzas en la generación de energía de fuentes renovables, que son inestables y volátiles, pues dependen de las condiciones climáticas, tales como el viento y el sol, además de tecnología cara que requiere metales escasos como el silicio de los paneles solares.
Ahora, ante la emergencia la UE planea la compra conjunta de gas como parte de una batería de medidas para mitigar la crisis energética y sus estudiosos del futuro creen que los precios del gas comenzarán a caer en abril, lo cual a cualquiera se le ocurre pues llega la primavera, con los deshielos, etc. y propondrán recortes de impuestos y ayudas. En otros términos, se mueve todo el tablero, para un solo problema.
Ahora exploran que los gobiernos nacionales compren y almacenen conjuntamente gas natural para impulsar la resiliencia energética de la región y evitar futuros choques de precios, lo que hace Estados Unidos y China desde hace décadas. Lo que tratan de evitar es que una treintena de países compitan por el gas y hagan que aumenten los precios, pues tienen la libertad de nombrar un proveedor de último recurso, presionados por la cercanía del invierno.
