CRISIS ENERGÉTICA EN CHINA Y EUROPA 

                                     Miércoles 5 de octubre de 2021

                   En vísperas del invierno y en plena recuperación

Dr. Armando Rojano Uscanga

Cuando comenzaba la recuperación económica postCovid y se acerca el invierno, China y Europa enfrentan sendas crisis energéticas, que les obligan a tomar medidas desesperadas.

En China la situación es más grave y ha empezado a importar carbón térmico australiano, descargando 450.000 toneladas en sus puertos, a pesar de la prohibición “no oficial” debido a la tensión entre ambos países. El año pasado se ordenó a las empresas estatales de energía y las acereras que dejaran de importar carbón australiano de inmediato, en un golpe a la industria de exportación de carbón de 39.000 millones de dólares al año. Australia envió 35 millones de toneladas de carbón térmico a China en 2020 y más unos 50 millones de toneladas en 2018 y 2019, pero en noviembre de 2020, las exportaciones totales de carbón a la nación asiática se redujeron cero.  Los envíos de carbón desde Indonesia, el mayor proveedor de China, han aumentado drásticamente, a un precio récord de 166,5 dólares la tonelada, el nivel más alto desde 2004.

Pero las provincias chinas sufren un racionamiento de energía tan severo que en algunas han restringido la actividad de las fábricas más intensivas en energía, amenazando el crecimiento económico y la cadena de suministro global. Por su parte, el regulador bancario y de seguros de China pidió a las instituciones financieras que sean flexibles con los préstamos a las plantas de carbón y ha prohibido que los bancos retiren sus líneas de crédito a las plantas y minas que trabajan con carbón. Pero los analistas no creen que las mineras puedan responder cuando el invierno ya está a la vuelta de la esquina.

La crisis energética asola también a Europa y no escapan ni lo países nórdicos. El precio de la electricidad se ha multiplicado por cinco en un año. El problema de Noruega, Suecia y Finlandia no está siendo las reservas de gas, sino las de agua. El sistema eléctrico de los países nórdicos, uno de los más sostenibles del mundo gracias a que el agua es la principal fuente de energía, pero Suecia y Noruega tienen problemas por el bajo nivel de sus embalses. La combinación de bajas reservas hidroeléctricas nórdicas, con los bajos niveles de almacenamiento de gas en Europa está creando una tormenta perfecta.