CRISIS ENERGÉTICA EN CHINA  

Jueves 30 de septiembre de 2021

 

 

Amenaza a la economía global

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

China se enfrenta a una crisis energética que la obliga a racionar el consumo de electricidad para reducir emisiones y sus precios, por lo que pronto, según Nomura, habría escasez de todo, desde textiles a juguetes, y varios proveedores de Apple y Tesla ya anunciaron que cerrarán. El racionamiento de energía tensionar tensiona las cadenas de suministro globales y generar escasez, con lo que la recuperación económica será más difícil.

 

La segunda economía del mundo está en un proceso reformador para ser más sostenible e igualitaria (common prosperity), pero si China ralentiza sus fábricas, el resto del mundo sufrirá las consecuencias, sufriendo escasez de insumos con los que se ha acostumbrado a trabajar, además, la escasez aumenta costes que alimentan una inflación que ya supera el 2% en casi todos los países desarrollados.

 

Obligan a frenar actividades a fundiciones de aluminio, afectando sus precios, a productores de textiles, a plantas de procesamiento de soja, y cientos más, que evalúan cerrar por completo, solo porque la mitad de las regiones de China no cumplieron con los objetivos de consumo de energía establecidos por el gobierno y ahora están bajo presión para frenar el uso de energía. Las más afectadas están en Jiangsu, Zhejiang y Guangdong, tres potencias industriales que representan casi un tercio de la economía de China.

 

El agravamiento de la crisis de energía es el reflejo de un suministro extremadamente ajustado a nivel mundial. La fuerte recuperación económica tras el fin de las restricciones por el Covid-19 ha impulsado la demanda de los hogares y las empresas, mientras que producción de gas, carbón o petróleo muestra cierta rigidez ante la menor inversión del sector ya que se teme que nuevas minas o pozos no obtengan beneficios, ante la clara apuesta global por las energías renovables.