Martes 24 de agosto de 2021
Se espera retirada de estímulos de la Fed
Dr. Armando Rojano Uscanga
El simposio anual de política económica de Jackson Hole, Wyoming, se ha convertido en la gran cita de los mercados del mes de agosto. Este año se espera que el presidente del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, de más pistas sobre cómo iniciará la desescalada de su política monetaria que hasta ahora se ha mantenido acomodaticia. La reunión es propicia porque es buena época para planear las finanzas del año que viene.
La reunión de este año, que vuelve a ser en formato presencial, tendrá lugar del 26 al 28 de agosto, es uno de los acontecimientos que más mencionan las gestoras a la hora de valorar esas citas a las que los inversores deberán estar atentos este verano.
Se espera que la Fed empiece a señalar sus planes de reducción de estímulos. Hay que tener en cuenta que, en la reunión de la Fed del mes de junio, la Reserva Federal habló por primera vez desde la pandemia de una subida de tipos (para 2023) lo que supone el primero giro hawkish en el tono de la institución. Y, sobre todo se habló de esa retirada de estímulos que tanto teme un mercado que aún se acuerda de las consecuencias que tuvo entre los inversores el último taper tantrum, el episodio que comenzó cuando la Reserva Federal anunció en mayo de 2013 una posible reducción anticipada de sus compras de bonos, provocó marcadas caídas en los tipos de cambio y en los precios de los bonos y acciones de las economías de mercado emergentes (EME)
La política hawkish, se hace referencia a una política monetaria restrictiva. Es cuando el banco central opta por una subida de tasas de interés. Al tomar una postura restrictiva, se logra controlar el alza de precios y se impulsa la apreciación del tipo de cambio. Esto provoca también que disminuya el consumo por el escaso dinero que hay en circulación y con ello, que los bonos gubernamentales sean más atractivos, pues pagan tasas de interés más altas. Lo contrario es la política dovish.
Las actas de la última reunión de la Fed, muestran que la mayoría de sus miembros apuesta por empezar a reducir las compras de activos a finales de este año, lo que ha elevado la tensión en los mercados.
