BOOM INMOBILIARIO EN EEUU POR BAJAS TASAS DE INTERÉS 

Lunes 2 de agosto de 2021

 

 

Pero están aumentando los precios más del 20%

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

A la vieja consigna de “Compra cuando te vendan y vende cuando te compren”, siempre le faltó considerar a las tasas de interés, pero ahora se están alineando la oferta por la reactivación económica y las bajísimas tasas de interés, haciendo que se aprovechen en el sector inmobiliario, para contratar hipotecas. Pero mucho cuidado con los precios.

 

En Estados Unidos, las tasas bajas incluso disparan los precios y algunas ciudades se plantean convertir oficinas vacías en viviendas, para cubrir la demanda, que es tal que las casas se compran sin que los interesados vayan a visitarla, evitando que alguien se la lleve antes. Las pujas al alza acaban subiendo el precio de un piso en 50.000 dólares o más frente a la oferta inicial del vendedor. Los precios subieron un 17% en mayo, la mayor subida desde 1988, y marca ya 13 meses de subidas ininterrumpidas.

 

Esto es un efecto secundario de la avalancha de liquidez provocada por los tipos bajos de la Fed, la acumulación de ahorros a la que llevaron los paquetes de estímulos y los confinamientos, y el cambio de los patrones de vida y trabajo de muchas personas, que quieren aprovechar el teletrabajo para cambiar su residencia. Un cóctel explosivo que lleva un año registrando datos dignos de la burbuja inmobiliaria de la década de los 2000. Con una diferencia: los programas gubernamentales y las medidas de protección a inquilinos han llevado las ejecuciones hipotecarias y desahucios a cifras anecdóticas, y los impagos, que rondan el 6%, están más cerca de los niveles habituales (sobre el 4%) que del 10% que tocaron durante la crisis financiera de 2008.

 

Las cifras son sorprendentes. El índice S&P CoreLogic Case-Shiller de precios de vivienda subió un 16,4% interanual, en máximos de 1988, mientras que el índice de las 20 mayores ciudades se disparó un 17%, un récord desde 2004. Lo más sorprendente es que las grandes ciudades que se podían vaciar por la marcha de empleados que quieran teletrabajar lejos de los atascos siguen recibiendo más habitantes, y sus precios siguen disparados: en San Diego subieron un 24,7%; en Seattle, un 23,4%.