Lunes 18 de mayo de 2026
Sus activos alcanzan los 26,15 millones de dólares
Dr. Armando Rojano Uscanga
La banca en Estados Unidos vive una magnífica temporada, no solo por los ingresos, el crédito u otras ratios, sino que las entidades han logrado un hito histórico con el mayor repunte de sus activos en toda su historia excluyendo la pandemia, ya que los activos totales del sector financiero de EEUU alcanzaron los 26,15 billones de dólares frente a los 25,26 billones de hace solo un trimestre, un despegue de 880.000 millones de dólares en tres meses.
Y esto ocurre en un contexto de incertidumbre económica por la guerra de Irán, lo que demuestra la máxima resiliencia del negocio bancario que se encontraba en espera de la bajada de tipos de la Fed (y global) ante lo que debería ser un proceso de normalización. Lo que finalmente no ocurrió. Se atribuye a un estricto control de costes, una diversificación de sus ingresos y a otras estrategias. Sin embargo, este récord de los activos se debe a la entrada de dinero en depósitos y cuentas abiertas de clientes, de 470.000 millones de dólares, el 53% de la subida, que suele producirse cuando hay inquietud económica, en que los agentes buscan refugio en entidades percibidas como seguras, especialmente los grandes bancos, es un comportamiento de precaución.
Parte del ahorro puede venir de familias que retrasan consumo e inversión ante un entorno menos claro. Y también puede reflejar movimientos desde bancos regionales o activos más volátiles hacia grandes entidades consideradas más seguras. Lo que ha marcado la diferencia han sido otros tres elementos: los activos de negociación, los repos y la deuda pública, pues los grandes bancos están actuando de forma táctica y defensiva, acumulando liquidez y aprovechando las oportunidades en los mercados, al tiempo que aumentan su presencia en lugares teóricamente seguros, como los treasuries. Además, influyen los menores requisitos de capital de la nueva administración del comité de regulación bancaria, que permite a los grandes bancos aumentar de nuevo su actividad en el mercado de deuda pública y las nuevas propuestas de reducciones paulatinas de capital hasta un 4,8% para la banca general, 5,2% para los bancos regionales y un 7,8% para los bancos de menos de 100.000 millones de dólares en activos.
