Jueves 7 de mayo de 2026
Invoca la Defense Production Act de 1950
Dr. Armando Rojano Uscanga
El 22 de abril pasado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump se otorgó poderes extraordinarios activando la Defense Production Act de 1950, una ley de la Guerra Fría para intervenir toda la cadena energética de EEUU, desde la red eléctrica y el petróleo hasta el gas, el carbón y los grandes proyectos., con lo que podrá usar compras públicas y financiamiento gubernamental para expandir la base industrial nacional, garantizando el suministro a aliados, bases militares y nuevas industrias.
Cinco memorandos presidenciales bastaron para activar la sección 303 de la Defense Production Act, sobre la cadena energética del país, algo inédito, que permite al presidente habilitar compras públicas, compromisos de compra, apoyo financiero al desarrollo de capacidades productivas y otros instrumentos de intervención para expandir la base industrial doméstica, apoyado en la Executive Order 14156, firmada el 20 de enero de 2025, con la que Trump declaró una emergencia energética nacional. Los nuevos memorandos sostienen que la insuficiencia de producción, transporte, refino, generación e infraestructuras energéticas representa una amenaza para la economía, la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
De la red eléctrica, afirman que la infraestructura estadounidense está envejecida y restringida, y que la capacidad del país para diseñar, producir y desplegar grandes equipos de red es peligrosamente limitada. Del petróleo considera esencial para la defensa nacional toda la cadena de producción doméstica, refino y logística, incluyendo exploración, producción, oleoductos, almacenamiento y terminales marítimas. Del gas natural. En su memorando específico, Trump sostiene que garantizar suficiente capacidad de gas y GNL es crítico tanto para sostener las operaciones de defensa de Estados Unidos como para la seguridad energética de sus aliados. Declara esenciales la minería, la logística ferroviaria y fluvial, los terminales domésticos y de exportación, los acopios en central y los trabajos de extensión de vida útil y fiabilidad de las unidades térmicas. De paso, invoca una cláusula para eximir los requisitos ordinarios con el argumento de que existe el riesgo de una escasez industrial o tecnológica que perjudicaría gravemente la defensa nacional.
