Miércoles 6 de mayo de 2026
Afectaría el próximo período vacacional
Dr. Armando Rojano Uscanga
El combustible para aviones es una forma altamente refinada de queroseno con aditivos especializados, que se produce a partir de la destilación fraccionada del petróleo crudo, por lo que es el más vulnerable a la guerra en Irán. Su precio ha subido drásticamente en los mercados internacionales desde el inicio del conflicto en Medio Oriente y existe la preocupación de que, a menos de que el estrecho de Ormuz se reabra pronto, podría haber escasez en algunas regiones en los próximos meses.
Las aerolíneas han subido los precios y recortado su capacidad, pero la falta de combustible provocará más trastornos y cancelaciones en las vacaciones de verano. La región del Golfo Pérsico es un importante exportador del 20% del combustible que se comercializa en los mercados internacionales, y Europa es un comprador clave de ese combustible, pues por su falta de capacidad de refinación, depende de las importaciones, más de la mitad del Golfo, donde el Estrecho de Ormuz lleva bloqueado 9 semanas.
Esto provocó un aumento espectacular de los precios. A finales de febrero, antes de los primeros ataques, el combustible para aviones se cotizaba a US$831 por tonelada en Europa, en abril alcanzó los US$1.838, un aumento de más del 120%. Desde se ha mantenido por encima de los US$1.500. En los últimos dos años se han cerrado cinco refinerías en Europa, mientras que la demanda ha ido en aumento. En abril, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que asesora a 32 gobiernos sobre el suministro y la seguridad energética, advirtió de que a Europa le quedaban quizá seis semanas de combustible para aviones. Aunque las importaciones de Estados Unidos se han recuperado, solo sustituyen a poco más de la mitad de los suministros perdidos de Medio Oriente, por lo que las reservas alcanzarían niveles críticos en junio.
