Jueves 18 de diciembre de 2025
Por primera vez en 45 años
Dr. Armando Rojano Uscanga
Al cierre de este año, cuando se sumen las inversiones de China en manufacturas, infraestructuras e inmuebles, se notará una disminución, por primera vez desde finales de la década de 1980, lo contrario a las últimas tres décadas, en que la economía china se ha convertido en una potencia mundial, y la inversión ha crecido de forma constante cada año. El cambio marcará el comienzo de una era más conservadora para una economía que ha remodelado el orden mundial con años de sólido crecimiento e indica que invertir en China ya no es una apuesta segura, aunque Pekín siga proyectando confianza con estimaciones de crecimiento económico del 5 por ciento.
Hay muchos factores culpables, como la crisis inmobiliaria que se ha prolongado durante cinco años sin que se vislumbre un final, aunque socava uno de los pilares de la economía o las medidas enérgicas de Pekín contra la competencia excesiva entre los fabricantes chinos, por el exceso de oferta de productos, como los vehículos eléctricos, que han enfriado el clima de inversión de capital para impulsar la expansión.
De enero a octubre, la inversión en activos fijos ha caído un 1,7 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado. La caída comenzó en el segundo semestre de este año y se aceleró con un pronunciado descenso de dos dígitos en octubre. Los analistas creen que la inversión volvió a caer en noviembre. Las inversiones en bienes inmuebles, infraestructuras y manufacturas, los tres componentes principales que conforman la cifra, están disminuyendo de forma simultánea. En el pasado, el descenso en un área se compensaba con el gasto en otro segmento, por lo que es inusual que los tres pilares caigan a la vez. Normalmente, el gobierno interviene, pero ahora se ha mostrado reacio a actuar para ayudar.
