Martes 17 de junio de 2025
Asombrosa planificación premeditada de los chinos
Dr. Armando Rojano Uscanga
China domina los minerales críticos del mundo y ha restringido la exportación de algunos a Estados Unidos, por eso el gobierno de Donald Trump quiere asegurar activos minerales en el extranjero, recurriendo a tácticas de alta presión, como el acuerdo sobre recursos naturales que Ucrania iba a firmar con Estados Unidos antes de que las negociaciones de paz estallaran. También intenta la adquisición de Groenlandia, debido a su rico suministro de tierras raras.
Las nuevas restricciones de China a la exportación de estos metales podrían repercutir en la producción de todo tipo de productos, desde luces LED hasta aviones de combate. Se trata de 17 tipos de metales conocidos como tierras raras, que abarcan toda la tabla periódica y son cruciales para la tecnología, la energía y el transporte. Hay pesadas y ligeras, las primeras tienen un mayor peso atómico y son menos comunes y propensas a la escasez. Los imanes fabricados con tierras raras son mucho más potentes —y valiosos— que otros tipos, especialmente en la producción de coches eléctricos.
Estados Unidos solo tiene una mina de tierras raras operativa, en Mountain Pass, California, que produce el 15 por ciento mundial. Pero China, con el 70 por ciento del mercado, controla
la exportación y el precio de los metales en todo el mundo. El 90 por ciento de los imanes de tierras raras se producen en China, y el 99,9 por ciento del disprosio del mundo, que el fabricante de chips Nvidia usa para crear condensadores, se extrae en China.
Una mina brasileña de tierras raras ilustra el control de China sobre estos minerales estratégicos. Serra Verde, ubicada en Minaçu, tiene un contrato para vender casi toda su producción a China, a pesar de que está respaldada por inversionistas estadounidenses.
