EL BANCO NACIONAL DE SUIZA SUFRE LA MAYOR PÉRDIDA EN SU HISTORIA 

Martes 10 de enero de 2023

                                  Sus pérdidas equivalen al 17% del PIB suizo

Dr. Armando Rojano Uscanga

El Banco Nacional de Suiza (BNS) sufrió en 2022 las mayores pérdidas de toda su historia pese a la subida del oro, metal que atesora en sus legendarias arcas, por lo que no hará transferencias al Tesoro de su país, por segunda vez en la historia. Lo más grave es que las pérdidas en las bancas centrales será algo generalizado en todo el mundo, pero principalmente en los bancos europeo.

El BNS ya ha publicado qué según cálculos provisionales, reportará una pérdida del orden de 132.000 millones de francos suizos (más de 133.000 millones de euros) para el año fiscal 2022, una cantidad es el equivalente al 17% del PIB de Suiza. Ni la subida del precio del oro, que suele ser uno de los activos más importantes en el balance de los bancos centrales, ha logrado compensar las grandes pérdidas por el hundimiento de los precios de los bonos, que se han convertido en el componente con mayor peso en sus estados financieros.

Sus pérdidas provienen de sus posiciones en moneda extranjera (bonos americanos, europeos…), por 131.000 millones de francos suizos, mientras que el oro ha compensado una pequeña parte con una ganancia de valoración de 400 millones de francos suizos, una cantidad irrisoria. Además, el BNS perdió 1.000 millones de francos en activos denominados en su misma moneda.

Esta vez el gobierno de Suiza no recibirá ninguna transferencia del Banco Nacional Suizo en 2022, resultando la segunda vez en la historia, desde que se creó el SNB en 1906, que el banco central no puede realizar su pago anual al gobierno federal y los cantones suizos, obligando a muchos de los 26 distritos administrativos a ajustar sus planes de gastos. Todavía en 2021, la institución desembolsó 6.000 millones de francos. El Banco Central Europeo o la Reserva Federal de EEUU también publicarán pérdidas históricas en las próximas semanas, ya que la fuerte subida de los tipos de interés generó una caída histórica en el precio de los bonos, que es el principal activo en los balances de los bancos centrales de las economías desarrolladas.