Lunes 26 de diciembre de 2022
Consideran las tendencias a la baja
Dr. Armando Rojano Uscanga
El año que termina marcó un antes y un después en las economías de todos los países., pues todo se ha encarecido, los alimentos, la luz, el combustible, llevando al IPC a dos dígitos, y m´ximos máximos históricos que no se veían en dos décadas. Pero el escenario ha empezado a cambiar según los economistas de UBS Global Wealth Management que ven al próximo año un poco más esperanzador y consideran que la palabra “Desinflación” estará en los titulares.
Seguramente toman en cuenta las tendencias, pues a inflación en la zona euro se situó en noviembre en el 10%, frente al 10,6% de octubre, siendo así el primer retroceso interanual desde junio de 2021, más de quince meses. En Estados Unidos, la inflación interanual cayó al 7,1% el mes pasado y, aunque todavía está muy arriba de la tasa objetivo del 2% de la Reserva Federal, UBS cree que la inflación es probable que continúe cayendo rápidamente en la primera parte de 2023.
Ahora el principal argumento es si el próximo año la inflación volverá a caer en Estados Unidos al objetivo del 2% de la Fed sin más alzas de tasas de interés de las que se esperan actualmente, o si la inflación tocará un piso en alrededor del 4%.
La cantidad de desinflación en la economía estadounidense será crítica para la política de la Reserva Federal (Fed), que ha elevado las tasas de interés siete veces este año en un intento por enfriar la economía y controlar la inflación. La Fed se ha convertido en la variable más importante para los inversores durante el año pasado y el aumento de las tasas de interés ha hecho que las inversiones arriesgadas sean menos atractivas, lo que lleva a importantes caídas de precios en acciones tecnológicas y criptomonedas de alto vuelo, pero eso podría cambiar en 2023. La cantidad de desinflación del próximo año determinará si la economía de Estados Unidos podrá lograr un «aterrizaje suave», donde la inflación se controle sin una recesión.
