Martes 30 de agosto de 2022
Todavía no surte tanto como Rusia
Dr. Armando Rojano Uscanga
Noruega es el principal proveedor europeo de gas, aunque todavía no supera los niveles del gas ruso, pero representa la mejor opción como sustituto. El ministro de energía noruego, Terje Aasland, declaró que mantendrán sus altos niveles de producción actuales, honrando el acuerdo que cerraron en junio pasado con la UE.
Las ventas noruegas de gas a Europa aumentarían un 8%, hasta los 122.000 millones de metros cúbicos, para suministrar un quinto del gas importado, la mitad de lo que Rusia suministraba antes de la guerra. Ahora se busca suministrar más gas a corto y mediano plazo, hasta 2030, en respuesta a la reducción unilateral de suministro por parte de Rusia desde el mes de julio, que elevaron los precios, hasta un 220%, en los futuros del gas TTF holandés.
La invasión rusa a Ucrania obligó a reestructurar el sistema energético europeo que inexplicablemente dependía del gas ruso, mostrando la falta de visión y exceso de confianza de los líderes comunitarios que aceptaron la supeditación a un país hostil, por lo que de emergencia debieron buscar nuevos proveedores.
Noruega, no pertenece a la Unión Europea, solo es un país aliado que participa en el espacio económico europeo (EEE), que ha rechazado en dos ocasiones su entrada a la UE, en 1972 y en 1994, sin que las relaciones se rompan y participa en el mercado interior europeo que consiste en la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, además, acepta el acervo Schengen, aceptando que los ciudadanos europeos viajen a su país con el DNI.
