Viernes 26 de agosto de 2022
Mientras en Occidente aumentan tasas y niegan créditos
Dr. Armando Rojano Uscanga
China no tiene tantos gurúes económicos, ni obtiene premios Nobel de economía, y tal parece que ni le interesa, pero ningún país del mundo a tenido un crecimiento tan acelerado como ellos, a pesar de que siempre actúa a contracorriente de como lo hace el mundo occidental, que en estos momentos para frenar a la inflación aumenta tasas de interés y niega créditos, ralentizando a la economía.
En cambio, China anuncia una nueva inyección de estímulos para reflotar el crecimiento de la economía, más ayudas a sectores como infraestructuras o el agrario, inyectando un billón de yuanes (146.000 millones de dólares) adicionales de financiación centrados en gran medida en el gasto en infraestructura para reforzar a la economía y contrarrestar el daño derivados de los cierres por covid y la debacle del mercado inmobiliario.
Con un paquete de 19 puntos, el Consejo de Estado anunció que los bancos estatales pueden invertir en proyectos de infraestructura, para alentar a las autoridades locales a utilizar políticas crediticias específicas de la ciudad para respaldar una demanda de vivienda razonable.
Ante la crisis inmobiliaria, su gran preocupación, que supone más del 10% de su riqueza,
el Banco Popular de China, su banco central del país, ha realizado un nuevo recorte de tipos de interés, con la intención de abaratar los costes de los préstamos en el país y tratar de fomentar que el crédito siga fluyendo a la economía, además de recortar los tipos, también está presionando a los bancos del país para que mantengan el flujo de préstamos a la economía, con la intención de que el crédito siga fluyendo para las familias y las empresas del país.
