Martes 26 de julio de 2022
La AIE advierte que China monopoliza su fabricación
Dr. Armando Rojano Uscanga
Todos sabemos que más temprano que tarde, tendremos que comprar un coche eléctrico, pero antes tendremos que instalar paneles solares en nuestras casas para abastecernos de energía eléctrica, principalmente en países como el nuestro en que las horas de luz solar son abundantes. En los países mediterráneos europeos, en medio de una crisis energética sin precedentes, están obligados a buscar mecanismos sostenibles y económicos, como los paneles, para resolver la grave situación que atraviesan.
En Europa, la población se inclina por el autoconsumo y la producción propia de energía ya que el aumento del precio de la energía hace que la vida insostenible. Por eso muchas empresas europeas se aprestan al mercado de los paneles solares de autoconsumo que permiten generar y consumir la energía solar producida, buscando oportunidades que van más allá de los convencionalismos, como ofrecer paneles a quiénes no tengan tejados para sostenerlos, en lo que llaman “portal inmobiliario Idealista”, en que se promueve el autoconsumo solar remoto para quienes no tengan tejado, sino una ubicación remota, pero óptima para la generación solar, lo que les permite generar su propia energía y además obtener un ahorro considerable en su factura. También hay empresas que fabrican paneles solares flexibles y ligeros que no requieren instalación, pues se sostienen con argollas que permiten colgarlos en balcones, toldos o paredes, ideales para quiénes alquilen los inmuebles que habitan.
Sin embargo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) considera que China tiene casi el monopolio total de la fabricación de equipos para generar electricidad fotovoltaica, lo que supone un riesgo en términos de aprovisionamiento, dada la importancia de esta tecnología para la transición energética. Sin embargo, reconoce que la política de inversión masiva llevada a cabo por China permite una reducción radical de precios que ha convertido a los paneles fotovoltaicos en la forma de producir electricidad más competitiva en términos de precio, con unos costos un 10% inferiores a los de India, un 20% a los de Estados Unidos y un 35% a los de Europa.
