Lunes 21 de febrero de 2022
Aprovecha el cambio de hábitos por la pandemia
Dr. Armando Rojano Uscanga
Wingstop Inc. es una cadena multinacional de restaurantes nostálgicos de temática aeronáutica que se especializa en alitas de pollo, que utiliza decorados alusivos a la aviación anterior al jet de los años 30 y 40, con sede en Addison, Texas, que ahora quiere incursionar en el futuro, sin comedores y sin aceptar dinero en efectivo.
Su apuesta es alta, pues si bien la pandemia cambió la logística de la alimentación, poco a poco estamos regresando a lo tradicional. Pero Wingstop abrió, hace tres meses, su “Establecimiento del futuro», en Dallas, Texas, en donde solo ofrece comida a domicilio y no acepta efectivo, con la idea de que la hostelería se transformará en ese sentido en un futuro inmediato.
Su local, de 120 metros, solo tiene una cocina y un vestíbulo, en donde los clientes entran y toman su pedido, una verdadera comida rápida, pero el consumidor debe hacer su pedido con un código QR, porque Wingstop quiere digitalizar el proceso. Como todo, mientras se habitúan los clientes, hay una barra en que un empleado anota los pedidos. Wingstop, que cotiza en el Nasdaq, se apoya en la experiencia de sus restaurantes, en que la facturación online llegó al 60% durante la pandemia y aprovecha ese cambio de hábitos de los consumidores en el aislamiento, por el Covid-19, para complacer a sus clientes.
