Lunes 3 de enero de 2022
Ejemplar experimento monetario
Dr. Armando Rojano Uscanga
Cumple dos décadas el euro, la moneda común europea que llegó a los bolsillos de ciudadanos de países que profesan religiones antagónicas, tienen sistemas políticos muy diferentes y hablan idiomas distintos, en un territorio que fue escenario de dos guerras mundiales, por lo que pocos apostaban a que superaría un lustro de vida. Hoy, el euro es la sólida moneda de 19 de los Estados miembros de la Unión Europea y de 340 millones de europeos, y un símbolo de la integración europea.
Pero no ha sido un proceso fácil. El euro empezó a circular el 1 de enero de 2002, después de un proceso de transición que la convirtió en una moneda oficial y de uso cotidiano en los diferentes mercados desde principios de 1999. En los primeros años su valor de mercado cayó, llegando al mínimo histórico de 0,8230 dólares por unidad en octubre de 2000, cuando estalló la primera burbuja de la década, la de las «puntocom». Ya en circulación, cuatro meses después de los atentados del 11-S, se recuperaba y rozaba la paridad (0,9033 dólares), escalando en mayo de 2003. por primera vez, sobre la cotización de su debut, 1,1667 dólares, y siguió así hasta 2005, en que perdió el 12,5% respecto al dólar, el diferencial de tipos entre la eurozona y EEUU (más altos), tendencia que se invirtió al subir tasas el BCE en diciembre, primeras en cinco años.
Su máximo histórico llegó el 15 de julio del año 2008 (1,6038 dólares), dos meses antes de la quiebra de Lehman Brothers. En noviembre de 2011 toma las riendas del BCE Mario Draghi. Ya se había rescatado a tres países del euro, Grecia, Irlanda y Portugal, y el sistema financiero europeo atravesaba dificultades que llevaron al rescate de España (en 2012) y obligaron a que el dinero fluyera de la banca a las empresas y hogares. Vinieron cuatro años de volatilidad, en que su cotización osciló entre 1,5 y 1,2 dólares. En 2014 Europa retrasó su recuperación respecto a EEUU, donde se hablaba de elevar los tipos de interés (la Fed lo haría en diciembre de 2015, la primera subida en siete años), hundiendo el euro ese año al 10,6%. El BCE, los baja en septiembre de 2014 y en la primavera de 2015 adopta medidas de estímulo, cuando la cotización del euro cae por debajo de 1,1 dólares, el mínimo desde 2003. Perdió más frente al dólar en 2016, cuando el BCE dejó los tipos en el 0%, donde hoy están. El 20 de diciembre el euro cerró en 1,0388 dólares, mínimo del año, remontando a los 1,25 dólares a principios de 2018.
Este último año la Fed subió los tipos en cuatro ocasiones, lastrando el valor de la moneda europea, pero bajó tasas al inicio de la pandemia, quedando al mismo nivel en las dos grandes áreas económicas. Desde mediados de 2021 el euro está en los 1,2 dólares, nivel en el termina el año, con apuestas a una subida de interés en EEUU antes que en la eurozona a la vista de los elevados niveles de inflación, un movimiento que los inversores dan por hecho tras las últimas reuniones de la Fed y el BCE.
