LA CRECIENTE ECONOMÍA DE LA SUSCRIPCIÓN 

 

Tendencia que nos permite acceder a todo tipo de productos y servicios

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

Las suscripciones siempre han existido, pero nunca se han manifestado como ahora. Para todo debemos ser miembros de un grupo y pagar por el privilegio de comprar u obtener un servicio, previa entrega de nuestros datos para que sean utilizados de mil maneras, a cambio de un número o una tarjeta de plástico. Se trata de la “subscronomics”, un modelo convertido en tendencia que ha venido para quedarse, impulsado por la innovación tecnológica a otro nivel en donde el pago por el uso se impone a la propiedad, con un crecimiento exponencial que beneficia al mercado y a la facturación.

 

Con subscronomics, las compañías pasan de vender productos a facilitar servicios, no distingue de sectores y, a pesar de ser un modelo consolidado en plataformas de música, cine y televisión, vídeo o videojuegos, ya entra con fuerza en modelos de suscripción de industrias como aerolíneas, automoción o alimentación. Esta tendencia se afianza como un modelo global para la economía que viene en donde los usuarios están dispuestos a pagar y a ser fieles a las marcas que les ofrezcan una experiencia mejor y cubran sus expectativas de servicio con descuentos exclusivos o contenidos personalizados.

 

Esta economía de suscripción, está triunfando en Europa, principalmente en cuatro países Alemania, Reino Unido, Francia y España. Gracias al crecimiento de plataformas tan exitosas como Netflix, HBO o Disney+, el sector del streaming encabeza los servicios de suscripción. Las cajas de productos, música, bienes físicos, podcast o  juegos son otros segmentos destacados. Además, empiezan a tener su importancia otras actividades como la movilidad como servicio o el bienestar y deporte. En términos globales, el vídeo lidera también esta distribución del mercado mundial de suscripción, con el 25% del total, seguido por la suscripción multiservicio (18%), la música (16%), las cajas de productos (15%), los bienes físicos (10%), los podcast (9%), juegos (5%) y servicios de entrega (2%).