Miércoles 7 de octubre de 2026
De la expropiación a limitar las rentas o indemnizar a inquilinos
Dr. Armando Rojano Uscanga
“Un fantasma recorre Europa”, diría Marx, para referirse al intervencionismo en el alquiler, aunque con grandes diferencias entre los modelos de Berlín y Países Bajos con España, por ejemplo, pero las medidas van desde la expropiación de pisos, hasta limitar de precios o indemnizar a inquilinos. Lógicamente, la inversión en el sector se ha detenido, por lo que escasean las viviendas.
En Berlín, el caso más extremo, con más del 85% de las viviendas alquiladas, se debate la expropiación de más de 200.000 pisos en manos de grandes propietarios, para que las compañías con más de 3.000 pisos transfirieran su parque a empresas municipales y cooperativas, donde ya controla, las primeras el 21% de las viviendas en alquiler y las segundas el 11%. Países Bajos extendió los límites a los precios del alquiler y mientras que en Ámsterdam desde hace años se restringe la compra de viviendas para arrendarlas. Son políticas con un objetivo común: contener el encarecimiento residencial y ampliar la protección de los inquilinos.
En España la situación es diferente. El Banco de España estimó en 2023, que el 24,7% de la población residía en alquiler, incluyendo precios reducidos y el 92% de las viviendas alquiladas a precio de mercado pertenece a personas físicas, frente al 8% en manos de personas morales. La política alemana se enfrentaría a un mercado más atomizado, pues los particulares propietarios de diez o más viviendas representarían, como máximo, alrededor del 7% del parque de alquiler a precio de mercado. Además, España un parque social de los más pequeños de Europa, del 1% al 3%, frente a porcentajes de dos dígitos en países como Francia, Austria, Dinamarca o Países Bajos.
