Jueves 24 de septiembre de 2026
Intenta recuperar la popularidad perdida
Dr. Armando Rojano Uscanga
El diésel es el combustible más importante del planeta, mueve principalmente el transporte pesado, marítimo y terrestre; y Estados Unidos es el mayor productor del mundo, con capacidad sobrada para exportar, pero los precios en su país han crecido tanto que sus votantes agricultores, le han pedido que las refinerías dejen de exportar, esperando que así bajen los precios.
Ojalá y fuera tan simple. Para empezar las refinerías, que pertenecen a particulares, no al gobierno, exportan porque les conviene, pues aumentan los precios de acuerdo a la oferta y la demanda. Les podrán prohibir exportar, pero no las pueden obligar a bajar precios internos. Por lo que la medida solo impactaría a los votantes, pero difícilmente sobreviviría una semana y las votaciones son a principios de noviembre.
Además, si se impidiera a las refinerías al extranjero, reducirían la cantidad de crudo que procesan para convertirlo en combustible, y para recuperar la capacidad ociosa, que implica costos fijos perdido, pondrían precios más altos y habría menor suministro de todos los combustibles, no solo diésel, sino también combustible para aviones y gasolina.
Y algo más, la logística, está diseñada para surtir a clientes foráneos, vía marítima que es la más económica, y las principales refinerías están en el Golfo de México, por lo que tendrían problemas para surtir a los agricultores de la lejana costa oeste, que suelen comprar combustibles a Canadá, país con el que han roto relaciones comerciales.
