Miércoles 29 de abril de 2026
Con el “Régimen Fiscal 28” simplificaría los 27 sistemas tributarios nacionales
Dr. Armando Rojano Uscanga
Desde su formación a fines de milenio pasado, la Unión Europea (UE) ha logrado imponer el euro, una moneda para casi todo su territorio; el Acuerdo de Schengen permite a más de 450 millones de ciudadanos vivir, trabajar, estudiar y jubilarse en cualquier país de la UE sin apenas controles fronterizos; el Programa Erasmus, por el que millones de estudiantes han podido cursar parte de sus estudios en otros países europeos, fomentando la cohesión cultural; y la Tarjeta Sanitaria Europea, que permite recibir asistencia médica en cualquier país miembro; solo por mencionar los beneficios más notorios. Pero subsisten los 27 regímenes tributarios de los países miembros, entorpeciendo el libre comercio y el desarrollo de las empresas, principalmente las ‘startups’ innovadoras, ahora llamadas ‘scaleups’, que deben lidiar con Impuestos a las Sociedades (IS) distintos, lo que en México llamamos Impuesto sobre la Renta a Personas Morales.
Por eso, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, está proponiendo la creación de un Régimen Fiscal 28, que operaría de forma paralela y optativa a los 27 sistemas tributarios nacionales. Aún no es una armonización fiscal completa, unificando de las tasas del Impuesto sobre Sociedades (IS), es solo una coordinación para reducir costes de cumplimiento normativo, aliviar la incertidumbre legal y mitigar la doble imposición, sin tocar la soberanía fiscal de los Estados miembros.
Parte de análisis recientes como el Informe Draghi, que demuestra una actividad empresarial cada vez más transfronteriza, anclada en por la fiscalidad en las fronteras nacionales, que debe cumplir 27 regímenes del IS distintos, procedimientos heterogéneos para recuperar retenciones, incentivos dispares a la I+D y reglas complejas de precios de transferencia, lo que encarece la burocracia, ahuyenta la inversión y genera distorsiones estructurales que lastran el crecimiento frente a competidores globales. La propuesta incluye una ventanilla única, ajustes a la base imponible del IS, y un mecanismo temporal de aplazamiento de impuestos en el país de origen por el valor de las pérdidas sufridas en el extranjero.
