Viernes 7 de noviembre de 2025
Le afectan movimientos de EE, China y Rusia
Dr. Armando Rojano Uscanga
En todos los sentidos, Alemania se encuentra en medio del fuego cruzado entre Rusia, China y EEUU. y enfrenta los temores de una abrupta paralización de la producción en la industria automotriz germana debido a los controles chinos a la exportación de microchips. Aunque trascendió que la UE se sumaba al acuerdo entre EEUU y China sobre exportación de tierras raras, el panorama sigue siendo desolador. Cada movimiento de ficha en el tablero de EEUU, China o Rusia golpea duramente a una Alemania vulnerable.
Movimientos como las últimas sanciones de Washington contra Moscú y el castigo a la petrolera rusa Rosneft que afecta a varias refinerías de Alemania, ya se reflejan en los datos de septiembre. Su producción industrial aumentó un 1,3% intermensual, tras la fuerte caída de agosto, aunque ligeramente revisada, del 3,7 % intermensual. La innegable recuperación del mes pasado, la industria alemana dista mucho de estar en una buena situación, pues la producción industrial sigue registrando un descenso del 1% y la producción en las industrias de alto consumo energético también se mantiene ligeramente por debajo de los niveles del año anterior.
Los aranceles estadounidenses, la competencia china, la reticencia a invertir y la baja utilización de la capacidad instalada, similar a la observada durante la crisis financiera, frenan cualquier optimismo prematuro. La reciente lectura preliminar de PIB del tercer trimestre luce un casi 0% que evitaba la recesión técnica (dos trimestres seguidos de contracción tras el -0,2% del segundo cuarto), pero que no despeja los temores a un histórico tercer año consecutivo de caída del PIB o, en el mejor de los casos, un gélido estancamiento como el que refleja la actividad desde el estallido de la pandemia.
