Sábado 25 de octubre de 2025
La Unión Europea y países árabes tienen allí oportunidades
Dr. Armando Rojano Uscanga
En mayo de 2000, el presidente de loa Estados, Bill Clinton firmó la Ley de Crecimiento y Oportunidad para África (AGOA por sus siglas en inglés) que debió ser renovada el 30 de septiembre de este año, para que una treintena de exportadores africanos de productos agrícolas y manufacturas ligeras puedan enfrentar el acceso más restringido al mercado estadounidense, lo que erosionaría sus perspectivas de diversificación.
El acuerdo ha expirado y este mes de octubre, miles de exportadores africanos se enfrentan a durísimos aranceles que llegan hasta el 47% y ponen en riesgo más de un millón de empleos. En paralelo, la retirada de EEUU ha despejado completamente el camino a China, quien ya tiene una posición estratégica en el continente. Según el Instituto Alemán de Desarrollo y Sostenibilidad hasta 1,3 millones de puestos de trabajo están en riesgo en países con producciones clave como Kenia (ropa), Angola y Nigeria (petróleo) o Sudáfrica (automóviles y minería). En 2007 EEUU llegó a importar más de 80.000 millones de dólares.
Pero en 2008 llegó la crisis financiera y Occidente nunca se recuperó, y China aprovechó lo dejado por EEUU y Europa, empezó a aumentar sus ventas hacia los países africanos, labró acuerdos comerciales que redujeron los aranceles, ofreció créditos suculentos para las élites africanas mientras construía infraestructuras por todos los países. Y de paso abrió una base militar en la estratégica Yibuti. Y en 2024 solo 8.000 millones de dólares EEUU, año en que el comercio entre China y África fue de 295.000 millones de dólares.
El modus operandi chino ha sido financiar proyectos de construcción de terminales marítimas, carreteras, plataformas logísticas, etc., que son levantados y operados por empresas chinas. Un estudio de PwC estima que por cada dólar que China invierte en los puertos africanos se generan 13 dólares por las actividades comerciales. La retirada de EEUU deja una ventana de oportunidad para que otros países, en particular la cercana Unión Europea y las naciones del golfo Pérsico, también entren en el ciclo de inversiones de África.
