Domingo 12 de octubre de 2025
El sector pierde 50 millones de clientes
Dr. Armando Rojano Uscanga
El sector del lujo ha sido invulnerable ante crisis, guerras, inestabilidades políticas e incluso depresiones de divisas, manteniendo siempre sus márgenes elevados gracias a su diferenciación y a la fidelidad de su cliente. Pero hay un cambio radical, pues el lujo, como bien material asociado a grandes marcas está siendo abandonado por 50 millones de consumidores, una señal para las marcas que tendrán que reajustar sus propuestas de valor, según la vocera de Bain y Company en España, Cira Cuberes.
Ha surgido una nueva moda de distinción basada en los servicios de lujo: los viajes y las experiencias, como muestra de ostentación. Las grandes firmas han comenzado a sentirlo, como Ferrari cuyas acciones tuvieron su mayor caída (un 12%) desde que saliera a bolsa en 2016, y la Porsche con un descenso del 8% en sus ventas en el primer trimestre de 2025, principalmente en China (-42%). Gucci tuvo un brusco descenso del 25% en ventas solo en los tres primeros meses del año, Louis Vuitton cerró 2024 con una caída en facturación de más del 1,5% y las acciones de Burberry tienen un 30% menos de valor que hace dos años.
En cambio, han proliferado los alojamientos 5 estrellas, solo entre 2025 y 2027 se estima que abrirán en España 130 nuevos hoteles de lujo y gran lujo. Por segundo año consecutivo, supera a Reino Unido y es el mercado más atractivo para la inversión hotelera, consolidándose como uno de los países con mayor densidad de hoteles de lujo con un total de 520 establecimientos y 70.000 habitaciones. Marbella es el destino más exclusivo de España, con una tarifa media por noche de 395 euros, por encima de la media nacional de los grandes hoteles de 5 estrellas, en casi 340. Hilton, Four Seasons, Nobu, Hyatt, Rosewood son algunas de las grandes firmas de lujo que ya han aterrizado en Madrid y en España en los últimos años. Más allá de políticas financieras, inflación o aranceles, el cambio de paradigma resulta más básico y el lujo ya no se mide por “cuánto poseas sino por cuánto experimentes”. Algunos culpan a la globalización, a la digitalización y las redes sociales.
