Domingo 28 de septiembre de 2025
Aprovecharía 5 líneas actuales
Dr. Armando Rojano Uscanga
Tres países europeos tienen redes ferroviarias de alta velocidad, España el AVE, Francia el TGV y Alemania el ICE, pero son proyectos nacionales, no cohesionados, aunque existen conexiones entre ellos, como el tren de Barcelona a Lyon, o el futuro diseño que conectaría Madrid con Lisboa. No hay un sistema completo de trenes que una a las principales ciudades como alternativa al avión.
La solución es la propuesta de “21st Europe”, con el plan Starline, un sistema ferroviario interconectado entre países con una extensión de 22.000 kilómetros y 40 ciudades conectadas, las capitales europeas y las ciudades importantes como Barcelona, Múnich, Marsella y Liverpool, con 5 líneas: la A de Nápoles a Helsinki, la B de Lisboa a Kiev (con escala en Madrid), la C de Madrid a Estambul (con escala en Barcelona), la D de Dublín a Kiev y la E de Milán a Oslo. Ofrece una alternativa sostenible y de bajas emisiones, que incluye fuentes renovables, integrando energía solar, eólica y almacenamiento en baterías en sus estaciones e infraestructura operativa.
Starline incorporaría una gestión inteligente de la energía, almacenando el excedente durante la baja demanda y optimizando el consumo en tiempo real, con lo que reduciría los costes operativos, aumentaría la resiliencia ante la escasez de energía y establecería un nuevo referente para la infraestructura de transporte sostenible. Pero para que el Plan Starline funcione es necesario estandarizar cada línea, con trenes, estaciones, imagen de marca y servicios digitales unificados en toda la red.
