Lunes 14 de octubre de 2024
Los aranceles solo demuestran la impotencia occidental
Dr. Armando Rojano Uscanga
China produce el 54% de los vehículos eléctricos del mundo, aunque muchos sean extranjeros, como Tesla, en un mercado en auge, que estima que las ventas pasarán del 4% en 2020 al 70% en 2040, siendo China el principal mercado, seguido por Europa. Su liderazgo es todavía más sólido en baterías, que representan el 40% del coste de un coche y China produjo el 82% de las importaciones de baterías de la Unión Europea en 2023, gracias a que conjunta tecnología, economía de escala y materias primas críticas (litio, cobalto y níquel). Ellos desarrollaron la tecnología, pues BYD, comenzó cómo fabricante de baterías.
El 8% de los autos eléctricos vendidos en Europa son chinos, y la cuota será de 15% en 2025, porque sus precios son 20% inferiores a los europeos, porque controla toda la cadena de valor, de la minería a la comercialización. Para China el mercado europeo representa el 40% de la exportación de eléctricos.
Los fabricantes europeos no asumieron que el coche eléctrico iba a sustituir al de combustión y se rezagaron. El Acuerdo de Cooperación UE-Reino Unido para la aplicación estricta de reglas de origen exigía que en enero de 2024 el 45% del vehículo eléctrico y el 60% del valor de la batería sería del Reino Unido o la UE, pero lo pospusieron hasta enero de 2027. La UE, incentivó la demanda, pero no la producción.
China, que no tenía una industria automotriz, apostó por el coche eléctrico, concentrando subsidios en los productores, no en los consumidores. Provocó una fuerte sobrecapacidad de producción (solo tiene 35% de tasa de utilización), que intenta resolver con exportaciones masivas a precios muy inferiores a los europeos, como lo hizo con el acero, el aluminio y los paneles solares.
