IMPAGABLE, LA DEUDA DE EEUU 

Martes 2 de mayo de 2023

                                          Biden, a merced de legisladores republicanos

Dr. Armando Rojano Uscanga

Los Credit Default Swaps (CDS) para el bono a un año de la deuda de EEUU se han disparado un 1.057%, pasando de los 16 puntos a los 176 puntos, solo en lo que va del año 2023. Los CDS son contratos bilaterales para transferir el riesgo, una fórmula de seguros frente al impago de una deuda, por lo que se usa su valoración para ver el miedo frente a un impago de la deuda de un país. En el caso del bono a un año de EEUU, ha sobrepasado por mucho las cifras de otras crisis de deuda similares como la de 2011 o 2008.

La probabilidad de impago de la deuda a un año de Estados Unidos está en su punto más alto desde que hay registros. Con el techo de deuda (límite máximo de emisión de bonos autorizado por ley) que el Congreso tiene que renovar cada vez que se alcanza y que fue sobrepasado en enero, el Gobierno de Joe Biden se acerca cada vez más a la posibilidad real de un “default” técnico al no poder acceder a nueva financiación para hacer frente a los gastos diarios de la Administración Pública hasta que logre un acuerdo en la Cámara Baja.

Esto no es nuevo en Estados Unidos, el país más endeudado del mundo, pues el riesgo de no llegar a un pacto sobre el techo de deuda ha ocurrido en repetidas ocasiones. Pero, ahora es más arriesgado, pues los fondos pueden acabarse entre junio y agosto y no hay expectativas. El día clave ha sido este lunes 24 de abril, cuando, la mayoría republicana de la Cámara de Representantes aprobó, por un solo voto, un proyecto de ley que exige fuertes recortes de gasto y la aprobación de una batería de regulaciones energéticas a cambio de permitir al Tesoro emitir deuda durante un año. Esto fue rechazado por los demócratas, que exigen una extensión limpia, sin contrapartidas ni exigencias, de la emisión de deuda. El presidente del Congreso, el republicano Kevin McCarthy, quiere usar ese proyecto para iniciar negociaciones con el presidente Joe Biden, que se ha negado de plano, y el ala más radical de los republicanos ya ha avisado de que no aceptará rebajar sus exigencias.