Lunes 3 de abril de 2023
Los dos principales bancos de Suiza celebran asambleas de accionistas
Dr. Armando Rojano Uscanga
En las asambleas extraordinarias de accionistas que celebrarán esta semana el quebrado Credit Suisse y su comprador UBS, los dos principales bancos de Suiza, tendrán un testigo incómodo, la Fiscalía General de su país, que atinadamente busca posibles irregularidades, que ha informado que quiere cumplir de manera proactiva con su misión y responsabilidad de contribuir a la limpieza del centro financiero suizo y ha establecido un mecanismo de supervisión para tomar medidas inmediatas dentro de su campo de actividad.
La Fiscalía encontró numerosos aspectos que necesitan ser investigados, desde la operación por la que UBS adquirió Credit Suisse el pasado 19 de marzo tras una negociación amparada por el Estado suizo y estimada en 3.000 millones de francos suizos (3.020 millones de euros), hasta las críticas de diputados de todos los partidos políticos, que reprocharon al Gobierno el uso de sus poderes de emergencia para extender garantías financieras a UBS respaldadas por los contribuyentes y silenciar la posible oposición de los accionistas.
Credit Suisse, celebra su junta el 4 de abril, mientras que UBS, que adquirió a su rival a instancias del Gobierno suizo, lo hará al día siguiente. La compra de Credit Suisse por UBS, será debatida pero no objeto de voto, argumentando la delicada situación que obligó a que se adoptaran procedimientos de emergencia para la adquisición, evitando por ello el procedimiento normal para que los accionistas la aprobaran.
Después de las dos asambleas cambiará la administración de UBS, pues el actual consejero delegado, el neerlandés Ralph Hamers, será sustituido por el suizo Sergio Ermotti, quien dirigió ese banco entre 2011 y 2020 y regresa a supervisar el proceso de fusión, por el que se crea un gigante con un valor de mercado que duplica el PIB suizo, que podría presionar a las finanzas helvéticas. En las asambleas se evaluará el coste económico y laboral de la adquisición que implica el recorte de 10.000 puestos de trabajo y el cierre de 75 sucursales bancarias, que significa la cuarta parte de personal y oficinas en ambas entidades.
