Sábado 25 de febrero de 2023
Lo demuestra la histórica votación en la ONU
Dr. Armando Rojano Uscanga
Ayer se cumplió un año de que Rusia invadió a Ucrania, rompiendo el endeble orden internacional, afectando económicamente al mundo entero, y cambiando el rumbo de la historia de la humanidad, poniéndola al borde de la temible última guerra.
Para estos momentos el mundo está dividido y lo demuestra la histórica votación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que aprobó, por mayoría, la resolución de la Asamblea General que pide el cese de hostilidades en Ucrania y la retirada de las tropas rusas, con 141 votos a favor y 7 en contra, y la abstención de 32 países. Copatrocinada por 75 países, todos los de la Unión Europea, Estados Unidos y varios latinoamericanos (Chile, Ecuador, República Dominicana y Uruguay), se suma a las votaciones de marzo y octubre de 2022, para poner fin a la guerra en Ucrania.
Los países que votaron en contra o se abstuvieron tendrán que justificar su voto ante las futuras generaciones que confiaban en la globalización, pues votaron en contra de la incipiente globalización que suponía la paz internacional y no esperaba golpes bajos como la invasión a Ucrania. Esos países ya no son confiables y tendrán que medirse al pedir alianzas o ayudas de ningún tipo. Y algunos de ellos están geográficamente rodeados de países que votaron a favor. Los daños económicos son superables, pero la pérdida de vidas y los desplazamientos son irreparables. Y ahora, nadie en su sano juicio creerá en que la globalización es posible.
