ERDOGAN, MAL ESTADISTA, PEOR ECONOMISTA, PÉSIMO HUMANISTA 

Lunes 13 de febrero de 2023

                     “Política” debería ser una asignatura obligatoria desde la educación primaria

Dr. Armando Rojano Uscanga

En estos tiempos electorales, en que se promueve que voten los jóvenes desde los 16 años, cabría preguntarse sobre su capacidad para elegir a sus gobernantes, cuando en su mayoría, ni siquiera reflexionan al elegir la carrera profesional que estudiarán y sus padres no son capaces de asesorarlos, por ignorancia o por el prurito de que ya son casi adultos.

Seamos francos, no tenemos educación política, porque el Estado, manejado por políticos, así lo ha determinado.  Lo mismo en Estados Unidos que en China, en Cuba y en México. Entre más ignorantes sean los ciudadanos más oportunidades hay de inducir el voto, de allí que la propaganda insulsa de los partidos políticos se crea efectiva, y solo derroche el dinero de los contribuyentes. Pero hay casos peores, pues en muchos países se valen del terrorismo de Estado para mantener sometidos a sus ciudadanos, que por no perder su vida y la de sus seres queridos, aceptan a gobernantes incapaces de afrontar sus deberes más elementales, como es el caso de Turquía y Siria, en donde están claras las nefastas consecuencias.

El devastador terremoto que sufrieron esos países reprobó a esos gobiernos y al humanitarismo del mundo entero, pues queda claro que no son buenos gobernantes y que sus pobladores son rehenes de bandas criminales que aprovechan religiones y dogmas en la medida de sus conveniencias. Turquía es un caso paradigmático, gobernado por dos décadas por el gobierno que encabeza Recep Tayyip Erdogan se enfrentará a unas duras elecciones en mayo en que su pueblo tendrá oportunidad de librarse de su mal gobierno, que cometió errores garrafales como su alianza con el zar ruso para convertirse en distribuidor de su gas o las amnistías a los constructores de edificios que se derrumbaron, soslayando que su país se halla en riesgo sísmico. Solo resulta peor el gobernante sirio, Bashar al-Assad, que indiferente a la pérdida de miles de vidas humana, impide el acceso a la ayuda extranjera.