Sábado 26 de noviembre de 2022
Se acumulan vacíos en los puertos
Dr. Armando Rojano Uscanga
Con la pandemia y la guerra en Ucrania, las tarifas de flete de los contenedores llegaron a niveles récord, pero esta tendencia se está superando, así como también el atasco de buques en los principales puertos. Aunque ambas crisis desafían la interacción económica en todo el mundo, cada vez hay más indicios de que todo comienza a volver a la normalidad, sobre todo el comercio mundial, que el 90% se realiza por vía marítima, y cualquiera que viva en la costa o en un puerto (como nosotros), puede apreciar como la congestión de buques portacontenedores se ha ido aliviando.
La capacidad de carga disponible ya no es tan escasa como hace un año y eso se refleja en las tarifas de flete de contenedores, cuyos costos son casi iguales a los previos a la pandemia. También influye la reducción de la demanda de bienes físicos, que entre otras causas se debe a las actuales condiciones económicas de Europa y de Estados Unidos, donde la inflación y el temor a la recesión están afectando la demanda de bienes. Y una menor demanda hace que vuelva a haber una mayor oferta de espacio para el transporte marítimo, lo que influye en la caída de la tarifa de los fletes.
Pero ahora el sector del transporte marítimo se enfrenta un exceso de contenedores vacíos, ya que el apetito de los consumidores se ha reducido ante la incertidumbre económica y os minoristas necesitan librarse de sus inventarios. La inflación disparada, la subida de tipos de interés, las tensiones geopolíticas y la recesión que acecha a las principales economías, originan que las plataformas logísticas no tengan espacio para almacenar el exceso de contenedores vacíos.
Es tal la caída de la demanda que la temporada alta de envíos de mercancías, en que los minoristas adquieren existencias de cara a la campaña navideña, técnicamente no se ha producido este año. Y la acumulación de contenedores vacíos retrasa los envíos de mercancías, ya que los depósitos y los puertos no cuentan con espacio para acoger los contenedores cargados. Como solución, puertos como el Houston han decidido cobrar tasas a los contenedores que permanezcan más de una semana en sus instalaciones.
