Miércoles 9 de noviembre de 2022
Dr. Armando Rojano Uscanga
Tal y como se esperaba, 2022 está resultando un año histórico para las navieras y las empresas relacionadas con el transporte marítimo, pero a todas las supera A.P. Møller-Mærsk, el principal grupo industrial de Dinamarca, que obtuvo un beneficio neto de 24.340 millones de dólares (24.581 millones de euros) en los nueve primeros meses del año, más del doble interanual.
El resultado estuvo impulsado por las altas tasas de flete, y todas las divisiones del grupo, dueño de Maersk Line (transporte marítimo de contenedores), experimentaron crecimiento en las ganancias. Maersk acapara el 20% del transporte mundial por mar, en disputa con la italo-suiza Mediterranean Shipping Company.
Los analistas ya esperaban un año récord para las compañías de transporte de contenedores, de un 19% interanual y que su flujo de caja operativo creciera un 8% interanual, y aunque las tarifas de fletes han caído un -32% en lo que va de año, siguen por encima a la media del periodo pre-pandémico (6.400 USD/contenedor de 40 pies frente a 1.450 USD/contenedor de 40 pies). Pero en 2023, aunque es probable que los fletes continúen elevados (4.550 USD/contenedor de 40 pies), pero por la demora en la entrega de nuevos buques, la nueva normativa sobre emisiones de CO2, la continua escasez de conductores de camiones y el aumento de los precios del combustible, los contenedores y los buques, el futuro se torna incierto.
